El calor extremo puede provocar síntomas similares a los de la ansiedad —palpitaciones, sudoración, mareos— y alterar la microbiota intestinal a través del eje intestino-cerebro. En este artículo exploramos cómo el verano influye en nuestro equilibrio emocional y digestivo, y ofrecemos pautas sencillas para recuperar rutinas saludables, mejorar la hidratación, alimentación y descanso, y afrontar el regreso al trabajo o al cole con más calma y bienestar.
